martes, 12 de diciembre de 2017

Análisis: Friday the 13th: The Game



Estudio: IllFonic
Publisher: Gun Media
Fecha de lanzamiento: 26 de mayo de 2017 (Digital), 13 de octubre de 2017 (Físico)
Plataformas: PlayStation 4, Xbox One, Steam, Microsoft Windows

Cada año me propongo escribir un poco más sobre videojuegos de terror pero casi siempre se me termina olvidando, no por la falta de opciones, sino porque en ocasiones no tengo el tiempo suficiente para probarlos o porque mi tiempo lo consume algunos otros que no tienen nada que ver con el género. Sin embargo, en este 2017 hubo un lanzamiento en particular que llamaba poderosamente mi atención y ese era Friday the 13th: The Game.

Un sueño hecho realidad para muchos de nosotros cuyo único recuerdo de la franquicia en este ámbito era un espantoso juego para NES de los 80s. Simplemente el hecho de poder controlar a Jason Voorhees para matar campistas es un gancho enorme que no podías dejar pasar, esto a pesar de que es un trabajo de un estudio bastante pequeño y por lo consiguiente cuenta con varias limitantes.

El juego fue lanzado en mayo de manera digital, pero debido a que no soy muy adepto a este formato mejor me espere para comprar su versión física y para que resolvieran ciertos errores con los que al parecer salió. Una decisión creo yo fue muy acertada, ya que esta versión cuenta con algunos bonus que no caen nada mal.

Aqui mi breve análisis: 


Gameplay

Friday the 13th: The Game se basa en un modo multijugador en línea de 7 vs. 1, donde un jugador tiene la oportunidad de controlar a Jason mientras el resto se tiene que “conformar” con alguno de los diferentes campistas dentro de diversos mapas (de momento cuatro). Esto tiene sus pros y sus contras; en especial porque claramente una de las opciones es mucho más divertida de realizar.



Si eres campista el trabajo en equipo es vital y por ello el tema de la comunicación con el resto de los jugadores se vuelve muy importante para lograr determinados objetivos y encontrar ciertos items que son necesarios para salir con vida de los mapas o para matar a nuestro querido asesino. Un aspecto que no me fastidio realmente, pero que se puede volver un tanto aburrido ante la repetitividad o la poca coordinación con el resto de las personas con las que estás jugando; aunque cuando logras conformar un buen equipo y cumplir de manera acertada los pasos necesarios el matar a Jason te deja buenas sensaciones.



Lo anterior es entretenido pero la verdadera diversión y lo mejor del juego es cuando te toca utilizar a Jason Voorhees, aunque para experimentarlo puede que tengas que esperar demasiado ya que antes de cada partida se elige de manera aleatoria quien desempeñará dicho papel. Uno con el cual gozarán como niñitos debido a que perseguir y matar de manera cruel a los campistas es algo sumamente gratificante, sobre todo porque puedes elegir varias versiones de Jason que cuentan con distintas fortalezas y debilidades basadas en la película en la que dicha versión apareció; provocando así que cada partida sea distinta debido a que tienes que modificar la manera en que desarrollas la matanza.

Obvio todo esto necesitas desbloquearlo con puntos que se dan en el propio juego o subiendo de nivel, algo que de inicio puede resultar poco atractivo, pero que con el paso de las horas encuentras justificado gracias a que es lo que te incita a regresar una y otra vez para ver qué más cosas puedes ir obteniendo. Además de que el sistema de puntos te deja con una sensación de justicia importante porque no se aprovechan de ti.


Gráficos / Aspecto técnico y visual


Gráficamente el juego cumple sin ser nada espectacular, especialmente todo lo que tiene que ver con Jason se encuentra bien cuidado y sus cinemáticas al momento de matar se ven muy bien. Igualmente, la dirección de arte es algo de destacar porque tiene un el lujo de detalle elevado en cada mapa para recrear escenarios conocidos que automáticamente hacen que uno se pierda en estos mundos para tratar de reconocer cada rincón.

Dicho esto, lo cierto es que está lejos de ser un videojuego pulido. Si tiene bastantes bugs, la cámara por varios momentos es un dolor de cabeza, el control no es tan fluido como uno quisiera (aunque con el paso del tiempo te acostumbras) y los diálogos de los campistas pueden llegar a volverse repetitivos de manera muy rápida. 


Soundtrack



La música es estupenda, algo que no debería de sorprender considerando que se obtuvo la colaboración del compositor de la primera película, Harry Manfredini. 

Esto ayuda muchísimo al mezclar composiciones ya conocidas con algunas nuevas para que uno se pueda involucrar de lleno con la experiencia y sienta que de verdad se encuentra dentro de una escena de las propias películas. 

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Opinión final: La verdad es que me he pasado ratos muy buenos con Friday the 13th: The Game, es un juego que catalogaría como decente. Su enfoque multijugador no es para todos y claramente su objetivo principal son los fans de la franquicia, pero la cantidad de fanservice que ofrece es increíble y te invita a seguir jugándolo durante bastante tiempo.

Ahora solo queda esperar que la campaña para un solo jugador llegue en un futuro no tan lejano porque todavía hay muchas cosas que se pueden explotar. 

viernes, 8 de diciembre de 2017

Crítica: The Crucifixion (2017)

Película dirigida por Xavier Gens (Frontier(s)), cuyo guión fue escrito por Chad Hayes y Carey W. Hayes. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el 6 de octubre, mientras que su salida en DVD se dio el pasado 5 de diciembre.

Sinopsis:

Cuando un sacerdote es encarcelado en Rumania por el asesinato de una monja a la que le estaba practicando un exorcismo, una periodista de investigación se lanza en un viaje para determinar si en verdad él asesinó a una persona mentalmente enferma o si perdió la batalla contra una presencia demoníaca.



Comentarios generales:

En ocasiones anteriores ya he comentado que el hacer películas sobre exorcismos es una de las labores más complicadas dentro del género debido a que realmente hay poco espacio para innovar y en general las personas quieren ver cosas muy específicas. Por eso mismo ya no suelo esperar demasiado con esta clase de trabajos y mis expectativas suelen ser muy bajas, pero el hecho de que The Crucifixion contará con la participación de los guionistas de ambas películas de The Connjuring hizo que me emocionará más de lo normal y esperara algo con mayor potencial; sin embargo, eso solo fueron falsas esperanzas.

Y no se debe a que la película en si sea mala, sino que en realidad lo que nos regalan Gens y los Hayes es un trabajo que en todo momento sientes que puede lograr más pero que nunca termina por dar ese paso necesario que lo haga especial. Lo cual es una lástima porque en realidad la película inicia de manera sólida, estableciendo rápidamente el exorcismo en cuestión y todo lo que desencadena para iniciar así una labor de investigación que resulta interesante de seguir gracias a la postura con respecto a la religión de nuestra protagonista; una que le brinda cierta curiosidad natural que se aprovecha para ir presentando lugares diseñados específicamente con la intensión de generar una atmósfera oscura, así como momentos para insertar alguno que otro susto fácil.

Esto, combinado con el trabajo de fotografía que hace resaltar de gran manera los paisajes rumanos, hace que la película fluya sin contratiempos; sin embargo, dicha mezcla va perdiendo su efectividad cuando empieza a ser evidente el camino que tomará todo el tema de la posesión. A partir de ahí la película se vuelve lenta y extremadamente repetitiva, principalmente porque todo lo referente a la monja poseída no genera demasiado interés (ni siquiera los flashbacks) y de manera gradual esa sensación de peligro que se sintió por varios lapsos durante los minutos iniciales va desapareciendo ante una investigación que se alarga más de lo que debería.

La parte final no está mal, pero le faltó impacto. Si logran cerrar el círculo de manera coherente para justificar la escena del exorcismo principal, pero esta no tiene nada de especial; simplemente se da porque se tiene que dar, sin elementos visuales que se te queden grabados o que le puedan brindar un cierre con la fuerza necesaria.

Las actuaciones están ok, realmente todo recae en Sophie Cookson (Nicole) y no lo hace mal a pesar de que durante toda la segunda mitad la obligan a realizar prácticamente lo mismo en repetidas ocasiones. La producción es sin duda su punto fuerte: cuenta con un gran trabajo de fotografía, la dirección de arte está bien cuidada, el score es un buen complemento, el trabajo de sonido es muy bueno, los efectos no son la gran cosa y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The Crucifixion es una película más de exorcismos. No es mala, pero tampoco tiene demasiadas cosas que la hagan especial como para recordarla por mucho tiempo.

Ojometro:
***

martes, 5 de diciembre de 2017

Crítica: Better Watch Out (2017)

Película dirigida por Chris Peckover (Undocumented), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Zack Kahn. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD el pasado 6 de octubre dentro de los Estados Unidos, mientras que su salida en DVD se dio este 5 de diciembre.

Sinopsis:

Es temporada navideña y Ashley (Olivia DeJonge) se encuentra trabajando de niñera en lo que supone será otra noche tranquila en los suburbios. Aunque pronto su noche obtendrá tintes peligrosos cuando unos intrusos empiecen a aterrorizarla a ella y al pre-adolescente Luke (Levi Miller); obligándola a usar todas sus habilidades para salir de lo que, descubrirá, no es una invasión de hogar común.

Comentarios generales:

Si uno ve el trailer de Better Watch Out no se espera nada fuera de lo ordinario, a lo mucho se podría pensar que es una mezcla entre Black Christmas y When a Stranger Calls con cierto toque de humor, pero nada como para morirse por ver. Sin embargo, conforme fui leyendo sobre esta en diversos festivales mi interés aumentó debido a que se trataban de puros comentarios positivos y eso me impulso a verla, lo cual fue lo mejor que pudo haber pasado debido a que es una de las más grandes sorpresas del año.

Algo que al menos de inicio podría parecer un poco complicado de creer ya que el primer acto no da señales para esperar eso, más que nada porque Peckover y Kahn diseñaron una experiencia cuyo primer visionado tiene que ser único y por lo consiguiente necesitan de varias sorpresas para lograrlo. Recurriendo así a ciertos elementos simples que ayudan a establecer una relación entre nuestros personajes principales bastante inocente que no está destinada a ser más que eso, pero que poco a poco va evolucionando por medio de los eventos de invasión que se presentan y que brindan lo que se podría considerar la parte más “seria” de la película.

Todo avanza con buen ritmo sin nada particularmente especial, esto hasta que entrado el segundo acto ocurre algo que cambia por completo la dinámica y lleva la historia por un camino que no esperabas en lo absoluto. Uno del cual no pretendo contar mucho para no arruinarles las cosas, aunque del que puedo decir que está perfectamente trazado al no necesitar de sustos fáciles para funcionar y que de manera orgánica va presentando situaciones que resultan divertidas de ver al utilizar un humor bastante negro que, sin importar lo que muestren, siempre termina sintiéndose justificado gracias a las interacciones entre todos los personajes que hacen de las transiciones de humor-terror unas mucho más naturales. Incluso dando espacio para algunas referencias (Home Alone).

Los últimos 15/20 minutos se puede decir que son los más violentos; no un baño de sangre ni nada similar, pero es donde las muertes empiezan a llegar. Además, con estas se construyen algunos momentos que cuentan con cierto grado emocional que ayudan a solidificar a un personaje como alguien bastante complejo y con el que simplemente quieres ver como resolverá cada obstáculo que se le presenta, a pesar de que lo que hace es totalmente condenable y no merecería la empatía de nadie.

Las actuaciones son muy buenas, Olivia DeJonge hace un trabajo muy sólido como la “adulta” en todo esto al estar casi siempre en control y no caer en el estereotipo de mujer débil; aunque creo que es Levi Miller quien se lleva la nota más alta con un personaje que lo obliga a realizar muchas cosas distintas y prácticamente todas las saca adelante. La producción es de calidad: el trabajo de fotografía es bastante bueno, tiene una gran dirección de arte, el score resulta familiar, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje no presenta grandes complicaciones.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: Better Watch Out es una grata sorpresa. Sin duda una de las mejores películas de 2017 y un trabajo que se convertirá en un must see para cada temporada navideña.

Ojometro:
*****

viernes, 1 de diciembre de 2017

Crítica: The Hatred (2017)

Película escrita y dirigida por Michael G. Kehoe, la cual significa su primer largometraje dentro del género. Se estrenó en formato físico, digital y VOD el pasado 12 de septiembre dentro de los Estados Unidos.

Sinopsis:

Cuatro estudiantes universitarias van a pasar el fin de semana en la nueva casa de campo de un profesor para cuidar a su pequeña hija, aunque pronto descubrirán que dicho lugar guarda un oscuro pasado vinculado con los nazis.






Comentarios generales:

Sinceramente el tema de los nazis en el género de terror no es uno que me provoque gran interés debido a que son contados los casos que han sabido explotarlo de manera original fuera del mundo zombie. Pareciera que está completamente estancado y sin nada más para ofrecer; sin embargo, cuando una producción no alemana trata de tocar dicho tema la curiosidad en mi suele incrementarse porque una visión distinta al respecto nunca hace daño; aunque en el caso de The Hatred eso tampoco ayudó demasiado.

Y eso es una pena porque el inicio es algo prometedor al establecer un tono mucho más oscuro del que esperas por medio de una familia totalmente aislada cuya endeble relación hace que en todo momento se sienta un riesgo latente y el padre quede establecido rápidamente como alguien dispuesto a hacer lo que sea para mantener el legado nazi vivo. Llevando así a una serie de acciones interesantes, pero de manera sorpresiva Kehoe decide cortar de tajo este desarrollo por medio de un salto de tiempo para presentar el inicio de una historia mucho más convencional sobre casas poseídas en la que nuevamente se tiene que invertir tiempo en la introducción de personajes y con ello hacer que lo construido se vaya desvaneciendo poco a poco, teniendo como única esperanza que las referencias dentro de la propia casa sean suficientes como para mantener el interés intacto.

Lo cual evidentemente no ocurre y tiene como resultado 50 minutos insufribles en los que no pasa nada, o más bien…  en los que tratan de que pase algo pero nunca logran manifestarlo de manera positiva. Ya que tenemos a un grupo de chicas a las que, salvo por alguno que otro sobresalto por medio de sustos fáciles, solo están de adorno y de las cuales se deshacen de manera por demás desangelada; siendo productos de desecho con los que no se trata siquiera de volver a generar una atmósfera adecuada o mínimo escenas que contengan elementos visuales llamativos que hagan de la amenaza una intimidante.  

Los últimos minutos si sienten muy acelerados. Claramente para este punto lo referente al tema nazi está olvidado y todo se concentra en una dinámica de correr de lado A al lado B que solo hace que la de por si raquítica participación del espíritu maligno se vaya perdiendo hasta que la película termina de golpe.

Las actuaciones son pasables, realmente ninguna de las chicas sobresale pero tampoco me pareció que lo hicieran tan mal considerando lo que les dieron para trabajar. La producción es regular: el trabajo de fotografía tiene sus altibajos, la dirección de arte no tiene nada relevante, el score está ok, el trabajo de sonido cumple, los efectos altamente cargados de CGI no se ven muy bien y la labor de maquillaje es ínfima.

Opinión final: The Hatred es bastante pobre. Una película genérica hasta más no poder que solo servirá para rellenar las programaciones de canales de tv o servicios de streaming.

Ojometro:
**