viernes, 13 de abril de 2018

Crítica: Apartment 212 (2018)


Película dirigida por Haylar García (An American Terror), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Jim Brennan y Kathryn Gould. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 16 de marzo, mientras que su salida en formato físico está planeada para el 15 de mayo.

Sinopsis:

Jennifer (Penelope Mitchell) es una pueblerina que quiere empezar una nueva vida en la gran ciudad después de dejar atrás una relación abusiva. Lo único que quiere es la oportunidad de rehacer su vida, pero resulta difícil cuando algo empieza a comérsela todas las noches mientras duerme.



Comentarios generales:

Este es uno de esos casos en los que una película empieza a hacer ruido pero de la noche a la mañana desaparece del mapa, por lo cual realmente no sabía mucho sobre esta. Peor aún, por motivos que desconozco se le cambió el nombre (anteriormente se llamaba Gnaw) y con eso se generó cierta confusión con Apartment 212 al no saber exactamente sobre lo que trataba. Confusión que irónicamente terminó beneficiándola debido a que este es un trabajo del cual, mientras menos sepas, mejor.

Y no tanto porque se trate de una historia complicada con la cual García y los demás creadores pretendan tener en duda constante al espectador, sino más bien porque se trata de una bastante simple que difícilmente emocionará a varios si saben de qué va. Sobre todo porque esta es una de esas que se construyen a un ritmo lento y donde durante al menos los primeros 30/35 minutos ni siquiera parece una película de terror al enfocarse plenamente en los problemas de Jennifer y lo difícil que puede llegar a ser la transición que pretende hacer con su vida, dejando solo unos cuantos detalles expuestos sobre lo que puede venir más adelante.

Ya para el segundo acto es cuando las cosas empiezan a tomar un rumbo relativamente claro y, sobre todo, se trata de construir cierto misterio con respecto a lo que ocurre con Jennifer; lo cual es en gran medida en lo que se sustenta el resto de la película al saber cuál es el medio que lo provoca, pero no tener idea sobre exactamente qué. Una situación que ayuda sin duda a generar un escenario depresivo para nuestra protagonista; sin embargo, esto no es suficiente como para poder elevar a otro nivel las acciones debido a que nunca existen demasiados momentos de suspenso que puedan hacer sentir a lo que sea que la afecta como algo aterrador y porque, más allá de unos dibujos o un pedazo de papel, nunca existe demasiada profundización al respecto.

La parte final presenta una revelación que resulta sorpresiva, aunque también con esto se genera cierto humor involuntario que hace se sienta un tanto fuera de lugar considerando que el tono manejado previamente cambia por completo. Realmente parece que estás viendo un homenaje a Critters y, si bien no daña mucho el desenlace, nunca se te quita la sensación de que terminaste viendo algo ajeno.

En las actuaciones Penelope Mitchell no lo hace mal, su deterioro resulta creíble y es capaz de expresar bastantes emociones como para hacer que te involucres con su situación. La producción no es nada del otro mundo: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es discreta, el score resalta poco, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien para lo que son y la labor de maquillaje resulta efectiva.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos y otra post-créditos

Opinión final: Apartment 212 está ok. Ciertamente no será del agrado de todo el mundo pero difícilmente se puede decir que sea mala o una pérdida de tiempo.

Ojometro:
***